Los doce dioses de la mitología persa

Artículo

Joshua J. Mark
por , traducido por Emilia Sánchez González
publicado el 09 enero 2020
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Texto original en inglés: Twelve Gods of Persian Mythology

La "antigua mitología persa" es el término que se utiliza para referirse a la antigua religión iraní antes del surgimiento del zoroastrismo entre 1500 y 1000 AEC. Esta era una fe politeísta, con un panteón que tenía como líder al dios supremo Ahura Mazda ("Señor de la sabiduría"), campeón del orden, contra las fuerzas oscuras de Angra Mainyu ("Espíritu destructor") y sus legiones de caos. Como en otras antiguas creencias religiosas politeístas, los dioses de la antigua religión iraní presidían cada uno su propio campo de especialización y era posible rezarles para pedir por necesidades específicas. 

En la actualidad, uno no acudiría a su dentista para pedirle que arregle su auto, cuide a sus hijos, mejore su matrimonio, o haga que sus cultivos crezcan; uno consultaría a un mecánico, un profesional del cuidado infantil, un consejero matrimonial y un especialista en agricultura. Este era el paradigma de todas las antiguas creencias religiosas politeístas y el por qué las personas que creían en estos sistemas hubieran considerado absurdo el concepto de monoteísmo (como posteriormente lo ejemplifica la reacción que se tuvo contra los esfuerzos de Akenatón por instalar el monoteísmo en Egipto durante su reinado de 1353-1336 AEC) Se pensaba que era imposible que un solo Dios pudiera cumplir todas las necesidades de tantas personas diferentes. 

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Victory Monument of Ardashir I
Victory Monument of Ardashir I
by Johannes Lundberg (CC BY-NC-SA)

Sin embargo, entre 1500 y 100 AEC, Zoroastro concibió una nueva visión en la que una Deidad Suprema, Ahura Mazda, podía hacerlo, y según su revelación, siempre lo había hecho; la gente simplemente se había equivocado en pensar que había muchos dioses cuando en realidad siempre había habido uno solo. Después de la visión de Zoroastro, el panteón de deidades fue degradado a manifestaciones de Ahura Mazda. Uno todavía podía rezarle a alguna figura como Anahita para pedir ayuda para concebir, pero lo haría sabiendo que no se trataba de una diosa real sino de una faceta de Ahura Mazda. 

La nueva religión conservó doce de estas "manifestaciones", las más prominentes de los antiguos dioses. Ahura Mazda se convirtió en el dios supremo del zoroastrismo y Angra Mainyu en su oponente. Anahita y Mitra continuarían como representaciones poderosas de las características creativas y protectoras de Ahura Mazda, y Atar como símbolo de Dios, mientras que Zurvan, anteriormente un dios menor del tiempo, se convertiría en el dios supremo del zurvanismo bajo el imperio Sasánida (224-651 EC). También se reimaginaron otros Dioses y espíritus más allá de la definición mitológica y ejercieron sus propias influencias. Los doce Dioses más prominentes del antiguo panteón iraní fueron: 

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  • Ahura Mazda- Rey de los dioses
  • Angra Mainyu- Fuente del mal, el caos y la discordia
  • Mitra- Dios del sol naciente, pactos, contratos y la realeza
  • Hvar Ksata- Dios del sol pleno
  • Ardvi Sura Anahita- Diosa de la fertilidad, la salud, el agua, la sabiduría y la guerra
  • Rashnu- Ángel; el justo juez de los muertos 
  • Verethragna- Dios guerrero que combate el mal
  • Tiri y Tishtrya- Dioses de la agricultura y la lluvia
  • Atar- Dios del divino elemento del fuego; personificación del fuego
  • Haoma- Dios de la cosecha, la salud, la fortaleza, la vitalidad; personificación de la planta del mismo nombre cuyo líquido trae la iluminación. 
  • Vayu- Dios del viento que ahuyenta a los malos espíritus 
  • Zurvan (Zurvan Akarana)- Dios del tiempo, personificación del Tiempo Infinito

Estas entidades ejercieron una influencia significativa previa a la reforma de Zoroastro y, en varios casos, continuaron haciéndolo. En la actualidad se les considera "mitológicos" tan solo porque ahora el paradigma aceptado de la divinidad es monoteísta, pero en su tiempo, era considerados tan reales como lo es su dios para un creyente en la actualidad. 

Ahura Mazda 

El rey de los dioses, Ahura Mazda (también conocido como Ormuz) creó todas las cosas. Primero creó el cielo, luego el agua, la tierra, la vegetación, los animales, los sere humanos, y el fuego. Después de crear el cielo, el agua y la tierra, y haberla cubierto con plantas y flores, creó el Toro Primordial Gavaevodata. Era tan hermoso que atrajo la atención de Angra Mainyu, quien lo mató. Ahura Mazda llevó el cuerpo del toro andrógino a la luna donde fue purificado, y de su semilla purificada, nacieron todos los demás animales. Entonces Ahura Mazda creó al primer humano, Gayomoartan, a quien también mató Angra Mainyu. De su semilla purificada nació la primera pareja de mortales, Mashya y Mashyanag, quienes vivieron felices hasta que los corrompieron las mentiras de Angra Mainyu. Entonces perdieron el paraíso, pero sus descendientes heredaron el regalo de libre albedrío que Ahura Mazda les había dado y así podían decidir por ellos mismos si seguir el camino del bien o del mal.  Ahura Mazda representaba todo lo que era noble y justo y motivaba a las personas a ser la mejor versión de ellos mismos. 

Ardashir I & Ahura Mazda
Ardashir I & Ahura Mazda
by Lutf 'Ali Khan (Copyright)

Angra Mainyu

El espíritu de la discordia, Angra Mainyu (también conocido como Ahrimán) era el líder de las legiones de espíritus obscuros conocidos como daevas. Su único propósito era perturbar el orden establecido por Ahura Mazda y destruía cualquier belleza que Ahura Mazda creara, como en los casos anteriormente mencionado. Nunca se especifica su origen en la antigua religión iraní, pero trabajos posteriores por el orientalista Martin Haug (1. 1827-1876 EC) lo describen como las "emanaciones destructivas" del acto creativo de Ahura Mazda. De la misma forma en la que otras deidades se convirtieron en "manifestaciones", así también fue con Angra Mainyu. Solo que este espíritu era el exceso de escoria de la creación que se volvió sensible y malévolo contra la creación. En el sistema religioso posterior del Zurvanismo, Angra Mainyu y Ahura Mazda son hermanos gemelos que nacen del dios Zurvan Akarana ("El tiempo infinito") y son igual de poderosos.

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Mitra era el protector de los fieles y guía hacia asha (la verdad) y el guerrero más poderoso contra las fuerzas de la obscuridad. 

Mitra

El más conocido y el más popular dios del antiguo panteón iraní.  Mitra era el dios del sol naciente, los contratos, los pacto, la amistad, y el responsable del orden en el cambio de estaciones y el orden cósmico. Como representante de la iluminación, se le asociaba con la planta de haoma y el dios Haoma. También era el protector de los fieles y guía hacia asha (la verdad) y el guerrero más poderoso contra las fuerzas de la obscuridad. Se le representa sobre una carroza tirada por caballos blancos, armado con una lanza de plata, un arco y flechas de oro, dagas, hachas, y su famosa maza, la más formidable de sus armas. Al ser el dios que controlaba el orden cósmico, era responsable de la protección y dispensación del farr ("gracia divina") que otorgaba legitimidad al gobierno de un rey. Mitra le otorgaba el derecho a gobernar al rey, y cuando el rey violaba el contrato con un comportamiento injusto, le retiraba la gracias divina y se la otorgaba a otro más digno. 

Mitra es mejor conocido por la misteriosa religión romana, el Culto de Mitra, el cual sin duda influenciado por la asociación del ejército romano con la religión persa durante sus campañas, es un sistema de creencias que no tiene nada que ver con el culto persa/iraní a Mitra antes de Zoroastro. El Mitra del culto romano es considerado como una deidad astrológica desarrollada por las sensibilidades romanas y de un carácter totalmente distinto al Mitra persa. 

Hvar Ksata

También conocido como Hvare-Khshaeta, el dios del sol cuyo nombre se traduce como "sol radiante". Era considerado la deidad del sol pleno mientras que Mitra era el dios del sol naciente. También se le consideraba al sol como el propio Hvar Ksata. Se encontraba entre los dioses más populares y más extensamente venerados del antiguo panteón junto con su contraparte Mangha (mejor conocido como Mah), diosa de la luna. Al ser dios del sol, y el propio sol, Hvar Ksata era responsable de la vida sobre la tierra a través del crecimiento de los cultivos. Incluso después de que fuera eclipsado por Mitra, quien eventualmente tomó su rol como el dios del sol, se le siguió adorando y se le asoció con la gracias divina de otorgarle legitimidad a la realeza.

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Ardvi Sura Anahita 

Una de las deidades más populares y duraderas del panteón, Anahita es la diosa de la fertilidad, el agua, la salud y la curación, y de la sabiduría. Su asociación con la vida y la salud también la vinculaban con la guerra y la muerte ya que antes de una batalla los guerreros le rezarían para obtener la victoria y sobrevivir; por lo que también se le conoce como diosa de la guerra. Anahita es representada como una mujer hermosa con un vestido bordado con oro, pendientes y collar de oro, y una corona de oro, en una mano lleva consagradas las ramas de barsom de la vida (posiblemente al inicio era ramas de la planta de haoma, vinculando a Anahita con el dios Haoma). Se encuentra sobre una carroza tirada por cuatro caballos de viento, lluvia, nubes y granizo, que la vinculan con el clima por medio de su asociación con la fertilidad. Era considerada la fuente de toda la vida en la tierra, la cual era luego alimentada y mantenida por Hvar Ksata. 

Head of the Goddess Anahita
Head of the Goddess Anahita
by Osama Shukir Muhammed Amin (CC BY-NC-SA)

Rashnu

Un ángel, no un dios, Rashnu era el justo juez de los muertos que se paraba sobre el puente de Cinvat (el espacio entre el mundo de los vivos y el de los muertos), leía el registro de los actos de un alma en su vida, y los enviaba ya sea al paraíso de la Casa del Canto o al infierno de la Casa de las Mentiras. A Rashnu lo asistía en su deber el ángel Sraosha y la Santa Doncella Daena, ambos representaban la conciencia de los fallecidos y al mismo tiempo servían de consuelo y protección a la nueva alma recién llegada. Rashnu recibía el registro de la vida de una persona de dos ángeles que habían trabajado para compilarlo en los tres días después de la muerte de la persona cuando el alma permanecería cerca del cuerpo. Cuando él tomaba la decisión, se entendía como justa y el alma se trasladaba a su nuevo hogar en el más allá. En tiempos posteriores, pero antes de Zoroastro, parece ser que Mitra remplazó a Rashnu como juez de los muertos y utilizaba una balanza en lugar de un pergamino con los actos de las personas. 

Verethragna

El dios guerrero que constantemente lucha contra las fuerzas del mal. No tiene otras responsabilidades y por eso se le considera la mayor protección contra los demonios de Angra Mainyu. Se le representa de distintas formas y cambia de forma dependiendo de las circunstancias de la batalla. Puede ser un toro con orejas amarillas y cuernos dorados, un caballo blanco adornado con oro, un fuerte camello, un poderoso jabalí, un fuerte hombre joven de 15 años (considerada la edad ideal en que un niño se convertía en hombre), un gran carnero, un ciervo, un guerrero con una espada dorada, un fuerte viento, o una gran ave. Como ave, a Verethragna se le asociaba con Simurg, la legendaria ave de las montañas, cuyas plumas podían ser frotadas o quemadas para invocar su ayuda en tiempos de necesidad. 

Hercules and Aramaic Inscription from Behistoun
Hercules and Aramaic Inscription from Behistoun
by dynamosquito (CC BY-SA)

Tiri & Tishtrya

Tishtrya era el dios de la lluvia y la cosecha, a veces acompañado de su gemelo, Tiri, el dios de la agricultura. La existencia de Tiri no está confirmada, y probablemente podría ser otro nomre de Tishtrya aunque también es posible que fuera un dios más antiguo que más tarde se combinó con Tishtrya. A Tishtrya se le representa como un caballo blanco con orejas doradas y adornos de oro que vuela por el cielo y se desciende a la tierra, incluso bajo el mar, para luchar contra la malvada bruja Duzhyairya (que simboliza las malas cosechas),  el demonio Apaosha (la sequía). A menudo se le representa como saliendo del mar Vourukasha, la fuente las aguas, subiendo al cielo para encontrar y luchar con sus enemigos. Su fuerza depende de que la gente le rinda culto apropiadamente. Si los humanos no realizaban los rituales correctos y con el espíritu apropiado, Tishtrya se debilitaría, las fuerzas del mal prevalecerían, seguidos de sequía y malas cosechas.

Al fuego se le consideraba como la presencia de Atar mismo en los rituales, y tras el auge del zoroastrismo, la presencia de Ahura Mazda. 

Atar

Atar era el dios del fuego y el elemento del fuego mismo, hijo de Ahura Mazda. Se le representa como una flama siguiendo al carruaje de Mitra en batalla. Al fuego se le consideraba como la presencia de Atar mismo en los rituales, y tras el auge del zoroastrismo, la presencia de Ahura Mazda. Se encuentra en estrecha relación con Mitra (así como con la deidad védica Agni) y es el factor decisivo en la batalla contra el dragón Azhi Dahaka quien había robado la Divina Gracia. Atar acorrala y amenaza al dragon, asustándolo para que libere la Divina Gracia a los héroes. Suplicantes hacían sacrificios de carne para Atar, sosteniendo las ramas de barsom en la mano, la cantidad variaba para cada ritual. Las ramas representaban la tierra y honraban al Creador a través de la creación. Se piensa que estas ramas originalmente eran tallos de la planta de haoma, vinculando a Atar con el dios Haoma. 

Haoma

Haoma era el dios de la cosecha, la salud, la fortaleza, la vitalidad, y el poder que le daba a la planta con su mismo nombre su fuerza. Se le asociaba con Anahita, Mitra y Atar. Las personas le rezaban a Haoma para tener hijos varones fuertes, y se dice que la planta de haoma fue fundamental en la concepción de Zoroastro ya que su padre mezcló la planta de haoma con leche, que él y su esposa tomaron antes de tener relaciones. Se piensa que la planta es del género ephedra (aunque esto se discute) y se presionaba para obtener su jugo que se consumía para producir un estado de conciencia alterado y elevado en el que se podía comprender lo divino con claridad. En este estado, se tenía mayor fuerza, vitalidad y visión, que eran regalos de Haoma, así como una cosecha abundante. Parece ser que se le rendía culto a Haoma con un ritual específico, sino que era parte de cualquier ritual en el que se utilizara la planta de haoma.  

Ephedra Intermedia
Ephedra Intermedia
by Sten (CC BY-SA)

Vayu

También nombrado Vayu-Vatu, era el dios del viento que vivá entre los reinos de Ahura Mazda y Angra Mainyu y, como tal, podía ser tanto bueno como malo. A Vayu se le consideraba un yazata (espíritu digno de adoración) o un daeva (espíritu maligno), que literalmente dependía de la dirección en que soplara el viento. Se le representa como un feroz guerrero con armas de oro y una lanza excepcionalmente afilada que corre contra las fuerzas de la obscuridad, y las dispersa, para mantener el orden pero que también puede convertirse en un formidable oponente de las fuerzas de la luz. En la posterior religión del zurvanismo, a Vayu-Vatu se le comenzó a asociar con el espacio y el tiempo terrenal dentro de la inmensidad del espacio y el tiempo infinitos.  

Zurvan 

Zurvan (también llamado Zorvan) era un dios menor del tiempo en el antiguo sistema de creencias que más tarde se le llegó a conocer como Zurvan Akarana, Dios del Tiempo Infinito. Inicialmente, parece ser que Zurvan representaba el tiempo y el espacio en el que se realizaban rituales religiosos, pero en algún momento en la última parte del imperio Aqueménida (550-330 AEC), se convirtió en la deidad suprema, la personificación del tiempo, que tuvo los gemelos Ahura Mazda y Angra Mainyu, quienes eran igual de poderosos. Para el comienzo del Imperio Sasánida, el zurvanismo se había desarrollado por completo. Se cree que éste culto creció a raíz de la necesidad de responder la pregunta sobre el origen del mal. Si Ahura Mazda era el ser supremo sin ser creado, de él provenía toda la creación, y era toda bondad, ¿de dónde había nacido el mal? El zorvanismo tenía la respuesta al hacer del tiempo la deidad suprema y a Ahura Mazda un ser creado entre muchos otros. 

Hourglass
Hourglass
by iStockPhoto.com (Copyright)

Conclusión

Los mitos de la Antigua Religión Iraní, así como los de cualquier civilización antigua, explican cómo funcionaba el mundo, por qué llovía en ciertos momentos y no en otros, cómo cambiaban las estaciones, y por qué le sucedían cosas malas a personas buenas, entre otros fenómenos. El antropólogo y folclorista escocés James G. Frazer (l. 1854-1941 EC), observa, en su libro La rama dorada (1890 EC), que las personas en la antigüedad se preocupaban de forma natural por las fuerzas que les podían causar más daño, aquellas que causaban sequías, inundaciones, incendios, mortalidad infantil, y por ello imaginaban primeramente a los dioses obscuros y peligrosos y trataban de calmarlos por medio de ciertos rituales y sacrificios. Él afirmaba que esto es evidente en el desarrollo de los personajes mitológicos como Erra, la fuerza destructiva de la mitología mesopotámica, o el personaje similar de Set en la antigua religión egipcia. 

Esta creencia, continúa Frazer, eventualmente dio lugar a la creación de deidades benevolentes que respondían de manera similar al sacrificio y la adoración. Estos dioses asumirían la responsabilidad de las personas a través de sus rituales; ahora los rituales de dedicaban a los dioses que controlaban el clima y el destino de las personas y minimizaban las amenazas de las fuerzas obscuras. 

Se desconoce si este paradigma se mantuvo durante el desarrollo de la antigua religión iraní, pero el sistema como existía antes de Zoroastro parece haberse desarrollado en otra dirección (si se acepta la teoría de Frazer) en que los dioses benevolentes, desarrollados en su totalidad, se imaginaron primero y aquellos que representaban el mal y la discordia luego. No existe un personaje completamente desarrollado en este sistema de creencias que se convirtiera parte de la antigua mitología persa que pueda compararse con Erra o Set o incluso con Eris de Grecia, todos los cuales representaban el caos y el desorden, ya que Angra Mainyu es simplemente la encarnación del mal y la destrucción. Parece ser que un desarrollo detallado del origen y carácter del mal no apareció sino hasta que el zoroastrismo se había establecido completamente. 

Podría ser que existieran mitos completamente desarrollados sobre Angra Mainyu y sus legiones que simplemente no sobrevivieron. Los persas no se encargaban de escribir su antigua visión religiosa y todo lo que se conoce sobre los dioses proviene de obras Zoroastras posteriores escritas en el periodo sasánida o incluso de obra literarias posteriores y del acervo popular como el Shahnameh o las Mil y una noches. Podría ser, sin embargo, que la visión persa se enfocara primero en las cualidades más admirables, símbolos de los dioses benevolentes, sabiendo que las fuerzas de la obscuridad eran irrelevantes, ya que finalmente serían vencidas por la bondad y la justicia. 

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Sobre el traductor

Emilia Sánchez González
Profesional emergente del área del patrimonio cultural. Entre sus principales campos de interés se encuentran la educación cultural, el patrimonio vivo, las rutas culturales, oriente y oriente próximo.

Sobre el autor

Joshua J. Mark
A freelance writer and former part-time Professor of Philosophy at Marist College, New York, Joshua J. Mark has lived in Greece and Germany and traveled through Egypt. He has taught history, writing, literature, and philosophy at the college level.