El Imperio Romano

Definición

Joshua J. Mark
por , traducido por María Mallorquín
publicado el 22 marzo 2018
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Texto original en inglés: Roman Empire

Map of the Roman Empire in 125 CE (by Andrei Nacu, Public Domain)
Map of the Roman Empire in 125 CE
by Andrei Nacu (Public Domain)

El Imperio romano llegó a ser durante su esplendor (117 EC) la civilización con la estructura socio-política más extensa del occidente.

Hacia el 285 EC, el Imperio había crecido demasiado para ser regido por el gobierno central de Roma as que fue dividido por el emperador Diocleciano (r. 284-305 EC) en dos partes: el Imperio de oriente y el de occidente. El Imperio romano comenzó cuando César Augusto (r. 27 AEC-14 EC) se convirtió en el primer emperador de Roma y terminó en occidente, cuando el último emperador Romano, Rómulo Augusto (r. 475-476 EC)  fue depuesto por el rey germano Odoacro (r. 476-493 EC). El este continuó siendo el Imperio bizantino hasta la muerte de Constantino XI (r. 1449-1453 EC) y la caída de Constantinopla ante los Turcos Otomanos en 1453 EC. La influencia del Imperio romano en la civilización occidental fue profunda y sus contribuciones perduraron virtualmente en cada aspecto de la cultura occidental.

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Las primeras dinastías

Después de la Batalla de Actio en el 31 AEC,  Cayo Octavio Turino, sobrino y heredero de Julio César,  se convirtió en el primer emperador de Roma y tomó el nombre de César Augusto. A menudo se considera a Julio César como el primer emperador de Roma pero esto no es correcto; él nunca tuvo el título de “Emperador” pero sí el de “Dictador”, título que el senado se vió obligado a concederle ya que César tenía el mando supremo del ejército, y poder político al mismo tiempo. 

En cambio, el senado sí le otorgó a Augusto el título de emperador adulándolo y concediéndole poder, ya que había destruido a los enemigos de Roma logrando así la tan ansiada estabilidad.

Augusto:“ encontró a Roma hecha de ladrillo pero la dejó hecha de mármol.”

Augusto gobernó el Imperio desde el 31 AEC hasta el 14 EC cuando muere. Durante este tiempo, tal y como él mismo cuenta: “ encontró a Roma hecha de ladrillo pero la dejó hecha de mármol”. Augusto reformó las leyes de la ciudad y por extensión, las del imperio, aseguró las fronteras romanas, inició grandes obras públicas (llevadas a cabo por su fiel general Agripa (l. 63-12 AEC), quién construyó el primer panteón), y aseguró la fama del Imperio por tener el mayor poder cultural y político conocido hasta entonces. La “Pax Romana” (Paz Romana), también conocida como “Paz Augusta”, que él mismo inició, fue un periodo de paz y prosperidad desconocida hasta entonces y que duraría más de 200 años.

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Cuando Augusto muere, el poder pasa a manos de su heredero, Tiberio (r. 14-37 EC), que continúa muchas de las políticas de Augusto pero que no tuvo la fuerza de carácter y la visión que definió a Augusto. Su línea de trabajo continuó, más o menos constante, con los emperadores que le sucedieron: Calígula (r. 37-41 EC) , Claudio (r. 41-54 EC)y Nerón (r. 54-68 EC) . A estos cinco primeros gobernantes del Imperio se les conoce como la dinastía Julio Claudia, debido a ser descendientes de la familia/gens (por nacimiento o mediante la adopción), Julia y Claudia. Si bien Calígula se hizo famoso por su depravación y aparente locura, la primera parte de su reinado fue encomible como la de su suscesor, Claudio, quien logró expandir el poder de roma y las fronteras en Britania. El gobierno de Nerón fue un caso diferente. Calígula y Claudio fueron asesinados durante su reinado (Calígula por su guardia pretoriana y Claudio aparentemente por su esposa). El suicidio de Nerón dio fin a la dinastía Julia-Claudia e inició un periodo de inestabilidad social conocida como “El año de los cuatro emperadores”.

Empreror Claudius or Nero
Empreror Claudius or Nero
by Osama Shukir Muhammed Amin (CC BY-NC-SA)

Los cuatro emperadores fueron: Galba, Otón, Vitelio y Vespasiano. Después del suicidio de Nerón en el 68 EC, Galba asume el mando del Imperio(69 EC) y casi de forma inmediata se vió que no encajaba en el puesto. Fue asesinado por la guardia pretoriana. Otón le sucedió el mismo día de su muerte y algunos registros antiguos comentan que se esperaba que fuera buen emperador. Sin embargo, el general Vitelio buscó acaparar todo el poder y comenzó una breve guerra civil que terminó con el suicidio de Otón y el ascenso al trono de Vitelio, quien demostró no ser mejor que Galba dedicándose a una vida de lujo y ocio, dejando de lado sus responsabilidades. Las legiones declararon al general Vespasiano emperador y marcharon contra Roma. Vitelio fue asesinado por los hombres de Vespasiano y éste tomó el mando justo cuando hacía un año que Galba había ascendido al trono.

Con Vespasiano comienza la dinastía Flavia que se caracterizó por promover grandes proyectos de obras públicas, prosperidad económica y la expansión del imperio. Vespasiano gobernó desde el 69 al 79 EC, y durante este periodo comenzó las obras del anfiteatro Flavio (el famoso Coliseo de Roma) que sería completado durante el reinado de su hijo Tito (gobernó desde el 79 hasta el 81 EC). Durante el principio del gobierno de Tito, se produjo la erupción del monte Vesubio (79 EC) que enterró las ciudades de Pompeya y Herculano.

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Pompeii and Mt. Vesuivus
Pompeii and Mt. Vesuivus
by mchen007 (Copyright)

Las fuentes antiguas coinciden en alabar la gestión del desastre incluyendo el gran incendio de Roma en el 80 EC. Tito murió de unas fiebres en el 81 EC y fue sucedido por Domiciano que gobernó desde el 81 EC hasta el 96 EC. Domiciano aseguró y expandió las fronteras de Roma y reparó los daños causados por el gran incendio de Roma; continuó con los proyectos de obra pública iniciados por su hermano y mejoró la economía del imperio. A pesar de eso, su métodos y políticas autocráticas lo hicieron impopular entre el senado romano. Fue asesinado en el 96 EC.

Los cinco emperadores buenos

El sucesor de Domiciano fue su consejero, Nerva, quien funda la dinastía Antonina que gobernó Roma entre el 96 y el 192 EC. Este periodo  estuvo marcado por una creciente prosperidad debido a los llamados “Cinco buenos emperadores de Roma”. Entre los años 96 y 180 EC, cinco hombres excepcionales gobernaron Roma y llevaron al Imperio romano a un nuevo periodo de esplendor:

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  • Nerva (r. 96-98 EC)
  • Trajano(r. 98-117 EC)
  • Adriano (r. 117-138 EC)
  • Antonino Pío (r. 138-161 EC)
  • Marco Aurelio (r. 161-180 EC)

Bajo su mandato, el Imperio romano se hizo más fuerte, estable, y se expandió en tamaño y alcance. Lucio Vero y Cómodo son los dos últimos emperadores de la dinastía Antonina. Vero fue coemperador con Marco Aurelio hasta su muerte en el 169 EC y parece que fue una unión poco efectiva. Cómodos (r. 180-192 EC) , hijo y heredero  de Aurelio fue uno de los emperadores más despreciados en la historia de Roma, y fue conocido por su tren de vida lujoso a costa del imperio. Murió estrangulado por su compañero de lucha en la bañera en 192 EC; con la muerte de Cómodo termina la dinastía Antonina y sube al poder el prefecto Pertinax (del que se dice que planeó el asesinato de Cómodo).

La dinastía severa

Pertinax gobernó durante tres meses hasta que fue asesinado. Le siguieron en rápida sucesión otros cuatro emperadores en un periodo conocido como “ El año de los cinco emperadores” que terminó con el ascenso al poder de Séptimio Severo. Éste emperador gobernó Roma entre el 193-211 EC, fundó la dinastía severa, que derrotó a los  los partos, y expandió el imperio. Sus campañas en África y Britania fueron enormes y costosas contribuyendo a las dificultades financieras de Roma. Fue sucedido por sus hijos Caracalla y Geta siendo este último asesinado por Caracalla.

Roman Beach Attack
Roman Beach Attack
by The Creative Assembly (Copyright)

Caracalla gobernó hasta el 217 EC, cuando fue asesinado por su guardaespaldas. Fue bajo su gobierno cuando la ciudadanía romana  se extendió a todos los hombres libres del imperio. Esta ley se creó con el propósito de recaudar impuestos ya que después de su promulgación, el Imperio tenía más habitantes a los que aplicar las leyes de recaudación. La dinastía severa continuó bajo la manipulación de Julia Maesa (a la que refiere como emperatriz), hasta el asesinato de Alejandro Severo (r. 222-235 EC) en el 235 EC que llevó al Imperioa un periodo de caos conocido como la crisis del siglo III (duró desde el 235 hasta el 284 EC)

Dos imperios: Oriente y Occidente

A este periodo se conoce también como La crisis del Imperio y se caracteriza porque Roma se encuentra en una guerra civil constante, ya que varios líderes militares luchan entre sí por el control del Imperio. La crisis además es notoria por la inestabilidad social y económica generalizada (debida en parte a la devaluación de la moneda romana que impulsaron los severos), y finalmente, la disolución del imperio que se dividió en tres regiones diferentes.El imperio fue reunificado por Aureliano (270-275 EC), cuyas políticas fueron desarrolladas y mejoradas aún más por Dioclesiano quien estableció la Tetrarquía (gobierno de cuatro) para mantener el orden a lo largo y ancho del imperio.

LA CRISIS IMPERIAL SE CARACTERIZÓ POR UNA GUERRA CIVIL CONSTANTE, MIENTRAS VARIOS LÍDERES MILITARES LUCHABAN POR EL CONTROL DEL IMPERIO

A pesar de esto, la extensión territorial del imperio era tal que Diocleciano en el 285 EC lo dividió en dos mitades para facilitar  la gestión. Así es como se crea el Imperio Romano de Oriente (también conocido como Imperio Bizantino) y el Imperio Romano de Occidente. Dado que una de las principales causas de la crisis imperial era la falta de claridad en la sucesión, Dioclesiano decretó que los sucesores deberían ser elegidos y aprobados desde el comienzo del reinado de un individuo. Dos de estos sucesores fueron los generales Magencio y Constantino. Dioclesiano se retiró voluntariamente en el 305 EC, y la tetrarquía se disolvió ya que las regiones rivales en el imperio se enfrentaban entre sí por el predominio. A la muerte de Diocleciano en el 311 EC, Majencio y Constantino llevaron al imperio a una nueva guerra civil.

Constantino y el cristianismo

En el año 312 EC Constantino venció a Majencio en la batalla del puente Milvio y se convirtió en único emperador del Imperio oriental y occidental (gobernó desde 306-337 EC, pero teniendo el poder supremo entre 324 y 307 EC).  Dado que Constantino creía que Jesucristo era responsable de su victoria, Constantino decretó una serie de leyes, tales como el Edicto de Milán (313 CE), por las que ordenaba tolerancia religiosa en todo el imperio y más específicamente tolerancia con el cristianismo.

The Colossus of Constantine
The Colossus of Constantine
by Dana Murray (CC BY-NC-SA)

Constantino eligió la figura de Jesús para legitimar y aumentar su autoridad y poder del mismo modo que otros emperadores habían usado la misma técnica (Caracalla se identificaba con Serapis y Diocleciano con Júpiter). El primer Concilio de Nicea (325 EC) fue presidido por Constantino para establecer los elementos de la nueva fe y para decidir sobre aspectos tales como el origen divino de Jesús; en este concilio se decidió cuáles manuscritos serían compilados para formar el libro conocido como Biblia. El emperador Constantino estabilizó el imperio, revaluó la moneda y reformó el ejército; además fundó la ciudad de Nueva Roma sobre la antigua Bizancio (Estambul), que terminó llamándose Constantinopla. Este emperador es conocido como Constantino el Grande, y es llamado así por los autores cristianos posteriores que lo vieron como a un paladín de la fé cristiana sin embargo, y tal y como comentan historiadores recientes, el título de Grande se le podría atribuir fácilmente a sus reformas religiosas, culturales y políticas, como así también a sus destrezas en batalla y a sus proyectos de construcción a gran escala. Después de su muerte, sus hijos heredaron el imperio y  rápidamente se sumieron en una serie de conflictos familiares que llegaron a amenazar todo el trabajo de Constantino.

Sus tres hijos, Constantino II, Constante II y Constancio se dividieron el imperio pero comenzaron a luchar entre ellos para ver quién merecía más. Durante estas disputas, Constantino II y Constante murieron. Constancio II murió después de nombrar a su primo Juliano su heredero y sucesor. El emperador Juliano gobernó dos años (361-363 EC) y durante ese tiempo, intentó devolver a Roma su gloria pasada mediante una serie de reformas que tenían el objetivo de aumentar la eficiencia de gobierno. Juliano era un filósofo neo platónico y por ello rechazaba la doctrina cristiana y achacaba la crisis del imperio a la relación de Constantino con la religión. A pesar de que la política oficial de Juliano era de tolerancia con el cristianismo, terminó por quitar de puestos de gobierno de responsabilidad a personajes cristianos;  también prohibió la enseñanza del cristianismo y su difusión; además vetó a los cristianos la entrada al ejército. Juliano murió en la campaña contra los persas y con él se terminó la dinastía que Constantino había comenzado. Fue el último emperador pagano de Roma y se le llegó a conocer como a “Juliano el apóstata” por su oposición al cristianismo.

Byzantine Empire c. 460 CE
Byzantine Empire c. 460 CE
by Tataryn77 (CC BY-SA)

Después del corto mandato de Joviano, que restableció el cristianismo como la fé del imperio y que revocó los edictos de Juliano, la responsabilidad del imperio recayó en Teodosio I, Teodosio (379-395 EC) quien puso fin a las reformas religiosas iniciadas por Constantino y continuadas por Joviano. Prohibió el culto pagano, convirtió los templos paganos en iglesias cristianas, y cerró escuelas y universidades, tras proclamar al cristianismo como la religión estatal de Roma en 380 EC.
 

La unidad de las tareas sociales y la creencia religiosa que aportaba el paganismo fue apartada por la institución de le cristiandad.

 Fue durante esta época cuando la famosa academia de Platón fue cerrada por decreto del emperador Teodosio. Muchas de sus reformas fueron impopulares para la aristocracia romana y para el pueblo llano que aún mantenían el culto pagano.  La unidad de las tareas sociales y la creencia religiosa que aportaba el paganismo fue apartada por la institución de una religión que quitó el nexo de los dioses con la tierra y los humanos y proclamó a un solo dios que gobernaba desde el cielo. Este nuevo dios, a diferencia de los dioses antiguos, no sentía ningún interés especial por Roma –era el dios de todas las personas– y esto distanció la religión de Roma respecto del Estado romano. Anteriormente, las creencias religiosas romanas eran promovidas por el Estado y los rituales y los festivales venían a fortalecer el estatus del gobierno.Teodosio I destino tantos esfuerzos a propagar el cristianismo que dejó de lado sus tareas como emperador y fue el último que gobernaría los imperios De Occidente y Oriente.

La caída del Imperio romano

Desde el 376 hasta el 382 EC, Roma luchó una serie de batallas contra los invasores góticos conocidas como las Guerras Góticas. El emperador romano Valente (r. 364-378 EC) fue vencido en la batalla de Adrianópolis, el 9 de Agosto del año 378 EC y muchos historiadores marcan esta fecha como clave en la caída del Imperio romano de occidente. Hay otras teorías que intentan explicar el inicio del declive pero a día de hoy no hay un acuerdo universal en los factores de la caída del Imperio romano. Edward Gibbon argumentó en su famosa “The History of the Decline and Fall of the Roman Empire” que el cristianismo jugó un papel fundamental ya que la nueva religión minó las costumbres sociales del imperio que proporcionaba el paganismo. .

La teoría de que el cristianismo fue una causa clave en la caída del imperio ya se debatía mucho antes de que Gibbon expusiera su teoría. Orosio (siglo V, CE) argumentó a favor de la inocencia del cristianismo durante el declive de Roma ya en el 418 EC. Orosio decía que fueron las prácticas paganas las que contribuyeron a la caída de Roma. Otros factores que contribuyeron a la decadencia de Roma incluyen:

  • -Inestabilidad política debida al tamaño del imperio.
  • -Los intereses propios de las dos mitades del imperio.
  • -La invasión de las tribus bárbaras.
  • -Corrupción en el gobierno.
  • -Ejércitos mercenarios.
  • -Sobre-dependencia en el trabajo esclavo.
  • -Desempleo e inflación masivos.

La ingobernable vastedad del imperio, incluso dividido en dos, lo hacían difícil de administrar. El Imperio Oriental florecía mientras el Imperio Occidental subsistía y ninguno pensó mucho en ayudar al otro. Roma Oriental y Roma Occidental se veían más como competidores que como compañeros de equipo y trabajaban principalmente persiguiendo su interés particular. El creciente poderío de las tribus germánicas y sus constantes incursiones en Roma podrían haber sido manejados más efectivamente, sino fuese por la corrupción gubernamental, especialmente entre los gobernadores de provincias, y si los romanos en general hubiesen dado un trato justo a los godos.

El ejército romano, formado en gran medida por mercenarios bárbaros que no tenían lazos étnicos con Roma, ya no podían salvaguardar las fronteras tan eficientemente como lo habían hecho alguna vez ni el gobierno podía seguir recaudando impuestos fácilmente en las provincias. Más aún, la depreciación de la moneda, que comenzó durante la dinastía de los Severos, había alentado sostenidamente la inflación, y el trabajo esclavo, que era el más extendido, privaba a los ciudadanos de las clases bajas de sus empleos y así los niveles de paro se disparaban. La llegada de los visigodos al imperio en el siglo III CE, huyendo de los invasores Hunos, y sus subsiguientes rebeliones, han sido citadas como factores que contribuyeron a la decadencia.

El Imperio romano de occidente terminó oficialmente el 4 de septiembre del año 476 de la Era Común, cuando el emperador Rómulo Augústulo fue depuesto por el rey germano Odoacro (si bien algunos historiadores datan el acontecimiento en el 480 EC con la muerte de Julio Nepote).

Invasions of the Roman Empire
Invasions of the Roman Empire
by MapMaster (CC BY-SA)

El Imperio romano del este continuó como el Imperio bizantino hasta 1453 y a pesar de que al principio se le llamaba Imperio romano, ya no se asemejaba al mismo. El Imperio romano occidental se convertiría en el Sacro Imperio romano (962-1806 EC), que era un imperio solo en el nombre.

El legado del Imperio romano

Los inventos y la innovación que se generó en el Imperio romano alteraron las vidas de sus antiguos habitantes y continúan aplicándose en distintas culturas de todo el mundo aún hoy día. Los avances en la construcción de caminos, en la arquitectura, fontanería, la construcción de acueductos, e incluso cemento de rápido secado fueron inventadas o mejoradas por los romanos. El calendario usado en occidente viene del que Julio César proclamó y los nombres de los días de la semana (en lenguas romances como el español) y meses y años también provienen de Roma. Incluso la práctica de devolver alguna compra que uno ya no quiere viene de Roma, cuyas leyes consideraban legal que un consumidor retornara alguna mercancía defectuosa o no deseada al vendedor. 

Los complejos de apartamentos (conocidos como ínsulas), retretes públicos, candados y llaves, periódicos e incluso los calcetines, todos son inventos romanos: zapatos, el sistema postal (copiado de los persas), cosméticos, lupa y el concepto de la sátira en literatura. Durante la época del imperio se hicieron muchos avances en los campos de la medicina, leyes, religión, el gobierno y la guerra. Los romanos eran adeptos a coger prestado y mejorar aquellos elementos o conceptos que encontraron en las tribus locales de las regiones que iban conquistando. Es por ello que es difícil saber qué es invención romana y qué es una mejora o en un concepto, técnica o herramienta que ya existía. Sin embargo podemos estar seguros de que el Imperio romano dejó un legado que continúa afectado a la forma de vida de las personas incluso en nuestros días.

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Sobre el traductor

María Mallorquín
María juggles her work as a Technical Writer in the Software industry with her career as a Historian specialized in Medieval Spain. She also holds a Masters in Translation by the University of Granada and is a published novelist.

Sobre el autor

Joshua J. Mark
A freelance writer and former part-time Professor of Philosophy at Marist College, New York, Joshua J. Mark has lived in Greece and Germany and traveled through Egypt. He has taught history, writing, literature, and philosophy at the college level.